Saber cuánto debe ahorrar un autónomo cada mes para impuestos es la diferencia entre llegar tranquilo al trimestre o entrar en pánico cada vez que toca presentar el IVA y el IRPF. El dinero que cobras de tus clientes no es todo tuyo: una parte es de Hacienda y otra de la Seguridad Social. Si lo gastas como si fuera ingreso, el día del pago te toca rascar de donde no hay.
El problema no es pagar impuestos, es no tenerlos apartados cuando vencen. Aquí tienes una regla práctica para reservar el porcentaje correcto de cada factura, ejemplos con cifras reales de 2026 y un método para que el dinero esté siempre listo antes de que Hacienda lo reclame.
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Por qué tienes que apartar dinero cada mes y no esperar al trimestre
Los impuestos del autónomo no se pagan cuando ganas el dinero, sino semanas o meses después. Esa diferencia temporal es una trampa de tesorería. Cobras una factura en enero, te la gastas en febrero y en abril descubres que el 20 de ese mes vence el IVA del primer trimestre.
El IVA que cobras a tus clientes nunca ha sido tuyo: lo recaudas en nombre de Hacienda y se lo devuelves cada trimestre con el modelo 303. Gastártelo es, técnicamente, usar dinero ajeno. Y el IRPF funciona parecido: cada trimestre adelantas una parte de lo que ganas con el modelo 130.
Si apartas mes a mes, el pago trimestral deja de ser un sobresalto y se convierte en un simple traspaso entre cuentas. Esa es toda la magia: convertir un susto en una rutina.
Qué impuestos paga realmente un autónomo
Antes de calcular cuánto ahorrar, conviene tener claro qué vas a pagar. Un autónomo persona física en estimación directa tiene tres salidas de dinero recurrentes:
– IVA (modelo 303): la diferencia entre el IVA que cobras a clientes y el que pagas en tus gastos. Se liquida cada trimestre ante la Agencia Tributaria. El tipo general es del 21%, aunque hay actividades al 10 %, al 4 % o exentas.
– IRPF (modelo 130): un pago a cuenta del 20 % sobre tu beneficio neto acumulado (ingresos menos gastos), menos las retenciones que ya te hayan practicado. Es trimestral y se regulariza en la declaración de la Renta.
– Cuota de autónomos (RETA): la cotización mensual a la Seguridad Social, que en 2026 depende de tus rendimientos netos según el sistema de cotización por ingresos reales.
La cuota no es un impuesto en sentido estricto, pero sale de tu bolsillo cada mes igual que ellos, así que conviene tenerla en el mismo plan de ahorro. Si aún no sabes cuál te corresponde, revisa tabla de cuota de autónomos 2026 según ingresos.
Cuánto debe ahorrar un autónomo cada mes para impuestos: la regla práctica
Vamos al grano. La forma más segura de calcular cuánto debe ahorrar un autónomo cada mes para impuestos es separar dos bolsas distintas:
1. El IVA, íntegro. Cada vez que cobras una factura con IVA, aparta ese IVA de inmediato. No es tuyo. Si facturas 1.000 € + 210 € de IVA, esos 210 € van directos a la hucha (luego le restarás el IVA de tus gastos).
2. El 20 % del beneficio para IRPF. Sobre lo que te queda tras gastos, reserva en torno a una quinta parte para el pago fraccionado y la futura Renta.
Traducido a una cifra rápida: para un autónomo medio con pocos gastos, apartar entre el 25 % y el 30 % de todo lo que cobra (IVA incluido) cubre IVA e IRPF con holgura. Si además quieres meter la cuota de la Seguridad Social en el mismo saco, súbelo al 35 %.
Es una regla conservadora a propósito. Es mejor que te sobre dinero en la hucha a final de año que tener que pedir un aplazamiento a Hacienda en pleno trimestre.
Cómo calcular tu porcentaje exacto
La regla del 30 % es un punto de partida, pero tu porcentaje real depende de tres factores. Ajústalo así:
Tus retenciones de IRPF
Si facturas a empresas o a otros autónomos, lo normal es que apliquen una retención del 15 % en tu factura (7 % los tres primeros años de actividad). Ese dinero ya se lo queda el cliente y lo ingresa a Hacienda por ti, así que es IRPF que ya tienes adelantado.
Si más del 70 % de tus ingresos llevan retención, no estás obligado a presentar el modelo 130. En ese caso necesitas ahorrar bastante menos cada mes, pero ojo: la regularización llega en la Renta y puede salirte a pagar.
Tu volumen de gastos deducibles
Cuantos más gastos deducibles tengas, menor es tu beneficio y menos IRPF pagas. Un autónomo con muchos gastos (material, alquiler, suministros) apartará un porcentaje menor que uno que factura casi sin costes.
Si repercutes o no IVA
Algunas actividades están exentas de IVA (formación reglada, sanidad, ciertos seguros). Si es tu caso, te olvidas de la bolsa del IVA y solo ahorras para IRPF y cuota.
Ejemplos según tus ingresos
Nada se entiende mejor que con números. Estos tres casos son de un autónomo en estimación directa, IVA general del 21 % e IRPF del 20 %, que factura a empresas con retención del 15 %.
| Facturación mensual (base) | Gastos | IVA a apartar | IRPF a apartar (130) | Total mensual a la hucha |
|---|---|---|---|---|
| 1.000 € | 150 € | ~178 € | ~50 € | ~228 € |
| 2.000 € | 300 € | ~357 € | ~100 € | ~457 € |
| 3.500 € | 500 € | ~630 € | ~175 € | ~805 € |
En la columna del IVA ya está descontado el IVA de los gastos. En el IRPF, la cifra es el pago fraccionado del 20 % sobre el beneficio menos la retención del 15 % que ya te ha practicado el cliente, por eso el porcentaje efectivo a apartar parece bajo: gran parte del IRPF ya viaja retenido en cada factura.
Si tus clientes son particulares y no te retienen, la bolsa de IRPF crece: ahí sí debes apartar el 20 % completo del beneficio, porque nadie lo adelanta por ti.
Fíjate en el patrón: el grueso de lo que ahorras es IVA, no IRPF. Por eso la regla de oro es apartar el IVA de cada factura nada más cobrarla.
Dónde guardar el dinero de los impuestos
Apartar el dinero «mentalmente» no funciona. Si está en la misma cuenta desde la que pagas el supermercado, te lo gastarás. Necesitas separación física. Tienes tres opciones:
– Una segunda cuenta solo para impuestos (la clásica «hucha de impuestos»). Cada vez que cobras, traspasas el porcentaje correspondiente. Cuando llega el trimestre, pagas desde ahí.
– Una subcuenta o «espacio» dentro de tu banco. Muchos neobancos permiten crear bolsas o huchas dentro de la misma cuenta, con su propio saldo.
– Una cuenta remunerada. Si el dinero va a estar parado dos o tres meses hasta el pago trimestral, que al menos te dé un pequeño interés mientras tanto.
Tener una cuenta separada para tu actividad no solo te ayuda con los impuestos: también te ordena la contabilidad y refuerza tu posición ante Hacienda. Si todavía operas con tu cuenta personal, compara opciones en nuestra guía de mejores cuentas bancarias para autónomos.
La rutina ideal cabe en una frase: cobras una factura, traspasas el IVA y tu porcentaje de IRPF a la hucha, y vives con lo que queda. Lo que sobra en la cuenta operativa es de verdad tuyo.
Este artículo es informativo. Los porcentajes dependen de tu actividad, tus gastos y tu situación. Para tu caso concreto, consulta a un asesor fiscal.
Errores que te dejan sin liquidez en el trimestre
– Gastarte el IVA cobrado. Es el error más caro. Ese dinero es de Hacienda desde el primer minuto; tratarlo como ingreso es la vía rápida a un agujero trimestral.
– No apartar nada porque «ya me retienen». La retención cubre parte del IRPF, pero no el IVA ni la cuota. Y si en la Renta sale a pagar, el golpe llega de una vez.
– Calcular sobre la facturación y olvidar los gastos. Apartar sobre el beneficio neto, no sobre el bruto, evita que ahorres de más y te quedes sin circulante.
– Dejar el dinero en la cuenta operativa. Sin separación física, el saldo «disponible» infla tu percepción de lo que tienes y acabas gastándolo.
– Olvidar la declaración de la Renta. El modelo 130 es un anticipo; en junio del año siguiente se ajusta cuentas. Si has ganado más de lo previsto, puede salirte a pagar.
Saltarte estos pasos no genera una multa directa, pero sí te empuja a pedir aplazamientos a Hacienda, que tienen intereses. Hacienda sanciona la presentación fuera de plazo y los impagos, no el hecho de ahorrar mal; el problema es que ahorrar mal te lleva justo a esos impagos.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de mis ingresos debo guardar para impuestos?
Como regla práctica, aparta entre el 25 % y el 30 % de todo lo que cobras (IVA incluido) para cubrir IVA e IRPF, y hasta el 35 % si quieres incluir la cuota de autónomos. Ajusta a la baja si te aplican retención en la mayoría de tus facturas.
¿Tengo que ahorrar el IVA si me lo van a devolver mis gastos?
Aparta el IVA cobrado íntegro y, por separado, lleva la cuenta del IVA de tus gastos. En el modelo 303 pagas la diferencia. Apartar el bruto y ajustar al liquidar es más seguro que confiar en que los gastos lo compensen.
¿Cuánto se paga de IRPF siendo autónomo?
El pago fraccionado del modelo 130 es del 20 % sobre tu beneficio neto acumulado, menos las retenciones soportadas. El tipo final de IRPF se calcula en la Renta según tu tramo, así que el 20 % es un anticipo, no la cifra definitiva.
¿Y si más del 70 % de mis facturas llevan retención?
Entonces no estás obligado a presentar el modelo 130, porque tus clientes ya adelantan tu IRPF. Aun así, conviene apartar algo para la posible diferencia en la Renta y no descuidar la bolsa del IVA y la cuota.
¿Dónde guardo el dinero apartado para impuestos?
En una cuenta separada de la operativa: una segunda cuenta, una subcuenta tipo «hucha» o una cuenta remunerada si va a estar parado varios meses. Lo importante es que no se mezcle con el dinero del día a día.
¿Incluyo la cuota de autónomos en lo que ahorro?
La cuota se paga cada mes, así que normalmente sale de tu cuenta operativa. Pero si tus ingresos son irregulares, meterla en la misma hucha que los impuestos te asegura tenerla disponible incluso en los meses flojos.
Conclusión
Calcular cuánto debe ahorrar un autónomo cada mes para impuestos se reduce a una rutina: aparta el IVA de cada factura nada más cobrarla y reserva en torno al 20 % del beneficio para el IRPF. Para la mayoría, eso significa guardar entre el 25 % y el 30 % de lo facturado, y un poco más si incluyes la cuota.
Hazlo automático: una cuenta aparte, un traspaso con cada cobro y olvídate. El trimestre dejará de ser un sobresalto. Y si quieres afinar la cifra de tu cotización mensual, empieza por consultar la cuota de autónomos 2026 según tus ingresos y súmala a tu plan de ahorro.